Cacao: alimento de dioses y lleno de beneficios

Para los antiguos pueblos de Centroamérica el cacao era un alimento divino. Las leyendas sobre su origen prácticamente se repiten en las mitologías de las diferentes civilizaciones prehispánicas, solo cambian los nombres. Los aztecas atribuían al dios Quetzalcóatl las enseñanzas sobre el cultivo de esta especie y, en el caso de los mayas, el benefactor era el dios Kukulkan. Mientras que en Europa se le reconoce oficialmente este atributo ‘divino’ cuando a mediados del siglo XVI Linneo denomina a esta planta Theobroma cacao, palabra griega que significa ‘comida o alimento de los dioses’.

Pero desde su uso como bebida sagrada, en las culturas maya y azteca, a la actualidad el chocolate ha pasado por innumerables avatares. Alabado o denostado, este alimento siempre ha levantado pasiones. Se le han atribuido numerosas virtudes y también defectos y no ha sido hasta los últimos años, en los que sus componentes han comenzado a ser estudiados por la ciencia, cuando hemos empezado a saber qué hay de cierto en muchos de estos tópicos.

“Hasta hace dos décadas era un producto del que apenas existían estudios y los que había se limitaban a composiciones y controles de calidad”, explica el doctor Francesc Garcia, catedrático del Departamento de Biología Fundamental y Ciencias de la Salud de la UIB, “pero desde hace unos 15 años, cuando una conocida empresa publicó toda una serie de estudios en los que se decía que el chocolate tenía propiedades antioxidantes, se despertó un gran interés y desde entonces muchos investigadores independientes realizan trabajos sobre este producto”.

“En la actualidad sabemos que el chocolate contiene polifenoles, como el vino”, añade, “pero además de estos agentes antioxidantes, se ha descubierto que posee otros muchos compuestos de interés, entre ellos algunos que son ligeramente psicoactivos, como la teobromina y la cafeína”.

La Semana de la Ciencia, una iniciativa de ámbito estatal que busca acercar a la sociedad los últimos avances en esta área, celebra en Baleares un ciclo de actividades organizado por la UIB con el chocolate y el cerebro como hilo conductor. Durante todo el mes de noviembre se explicarán diferentes aspectos de la neurociencia como el estudio del bienestar, el dolor, los sentidos o la memoria, relacionándolos con el chocolate y su degustación.

“En los últimos dos años se han llevado a cabo degustaciones científicas de diferentes alimentos y siempre han tenido mucho éxito”, comenta Garcia, “así que queríamos continuar con esta línea. Pensamos que ya que era el año de la neurociencia, el chocolate por sus propiedades podría ser un buen reclamo para establecer el vínculo y, a partir de ahí profundizar en el tema científico”. Las charlas sobre las propiedades beneficiosas de este producto o sobre los compuestos que promueven la sensación de bienestar se acompañan de la degustación de diferentes chocolates y sirven de introducción para explicar otros temas como puede ser el del papel que desempeñan las endorfinas a la hora de aliviar el dolor y generar sensación de bienestar.

“Hasta hace poco se le daba más importancia al hecho de que el chocolate engordaba o producía migrañas, pero de un tiempo a esta parte se le está dando valor por las propiedades que le confieren algunos de sus componentes”, informa la doctora Susana Esteban, catedrática del Departamento de Biología de la UIB. “Estudios recientes sugieren que como alimento es saludable, sobre todo el negro con altos porcentajes de cacao, ya que no solo disminuye el riesgo de contraer enfermedades coronarias, sino también de frenar ciertos efectos relacionados con el envejecimiento, esto en parte se debe a que es una fuente importante de antioxidantes”.

Además, según esta investigadora, posee toda una serie de sustancias que tienen efectos a nivel cerebral, entre las que destacan la teobromina, la cafeína, la feniletilamina y el triptófano. Todos estos componentes son los responsables de las propiedades estimulantes y a la vez placenteras que produce el cacao.

¿Es bueno contra la tristeza? “El chocolate contiene pequeñas cantidades de triptófano”, explica Esteban, “un aminoácido que en el cerebro se transforma en serotonina, neurotransmisor que interviene en muchos procesos, entre ellos los relacionados con el estado anímico. Por eso cuando se dice que estimula el ánimo, en parte se le podría atribuir a las propiedades del triptófano”. ¿Es la droga del amor? Otro de sus componentes, la feniletilamina, es uno de los compuestos químicos del enamoramiento. Cuando estamos en ese estado nuestro cerebro se inunda de esta sustancia de propiedades estimulantes. El chocolate la contiene, por lo que es lógico que su ingesta produzca un efecto placentero, aunque siempre será moderado.

Otra de las cuestiones que en los últimos tiempos han despertado interés es el tema de la adicción ¿engancha el chocolate? Su contenido en cafeína y teobromina lo convierten en un estimulante leve. La feniletilamina produce una sensación de bienestar. Posee, además, otro compuesto, la anandamida, un cannabinoide endógeno presente también en el hachís. “Pero las cantidades son tan pequeñas”, puntualiza Esteban, “que se tendrían que consumir muchas tabletas de chocolate para obtener una verdadera adicción. Habría que pensar, mas bien, que este alimento se consume por el placer que produce”.

El chocolate contiene más de 300 sustancias químicas conocidas, muchas de las cuales se están comenzando a investigar. En el programa de la Semana de la Ciencia se aborda este producto también desde el punto de vista nutricional. “Este aspecto es muy importante”, aclara Garcia, “porque la mayoría de las propiedades benéficas de este alimento derivan de su pureza. Cuanto mayor es el porcentaje de cacao más son los efectos beneficiosos. Los chocolates negros y con poca azúcar son los mejores”.

Fuente: ElMundo.es

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